15 diciembre 2008

Los juegos sexuales de los niños


Hace más de 100 años que Sigmund Freud escandalizó a la humanidad cuando dijo que los niños son seres sexuales, y parece ser que el espanto no culmina.
Sin ánimo de profundizar sobre teoría de desarrollo psicosexual, aquí pretendo únicamente informar ya que frecuentemente me llaman pacientes, amigos o familiares muy angustiados cuando descubren que sus hijos estaban jugando al “doctor” o a los “papás” o cualquier escenario imaginable para desplegar su sexualidad infantil.
Si se les deja sin supervisión, los niños van a jugar explorando su sexualidad.

NO, ESO NO SIGNIFICA QUE SUS HIJOS SEAN O VAYAN A SER UNOS PERVERTIDOS SEXUALES!!!!!!!!!!!

Freud describió a los niños como polimorfos perversos, suena muy feo pero no es más que un concepto teórico para referirse al desarrollo psicosexual.
Polimorfo se refiere a la variedad de formas de la sexualidad infantil, a decir, la sexualidad oral, anal y fálica. La sexualidad oral se puede manifestar por besos, chupeteo, o mordidas. La anal, por el placer de la expulsión o retención y juego con los excrementos. La sexualidad fálica se puede manifestar por el placer de ver y ser mirado, es decir, el vouyerismo y exhibicionismo. De hecho las perversiones sexuales en los adultos, cuando son un requisito exclusivo para el goce sexual se considera como una sexualidad incompleta, infantil.

¿Recuerda sus juegos infantiles sexuales reales o fantaseados? Probablemente no, ya que de los 0 a los 6 años nuestro sistema nervioso central no está maduro y por lo tanto no hay mucha capacidad de memoria. Posteriormente a los 6 o 7 años siguen los juegos sexuales pero también es difícil recordarlos, ahora debido a la represión, un mecanismo psicológico que nos impide traer a la consciencia los recuerdos dolorosos, temidos o vergonzosos. En caso de no recordar ninguno se debe a la represión y no a que estos no hubieran ocurrido. De los 7 años en adelante la conducta sexual de los niños disminuye algo y vuelve a surgir con fuerza en la pubertad.

Los juegos sexuales de los niños pueden incluir actos homosexuales y eso no significa que sean o vayan a ser homosexuales en la adultez. Cuando se observa una conducta de juego sexual entre niños se les debe detener, sin castigar y amenazar, sin satanizar la sexualidad. Muchos de los problemas de sexualidad en los adultos se deben a que aprendieron a ver la sexualidad como algo sucio.

Cuando un niño tiene una conducta de auto-erotismo (masturbación) muy frecuente se debe pensar que es un síntoma (una señal) de que algo está ocurriendo, ya sea ansiedad o depresión debido a varias causas, es en ese momento en que se debe llevar al niño con un profesional de la salud mental para evaluar qué está pasando. Pero insisto, no se evalúa a ver si el niño es un pervertido sexual, por que NO lo es. Se estudia a qué se debe en cada caso el recurrir a la masturbación. Pero solo cuando sea muy frecuente, ya que cierta cantidad es normal. El exceso puede ser detectado en la escuela o en la casa y es una medida muy subjetiva.


Ahora, a qué obedece el hecho de que ciertos padres de familia por muy enterados que estén de lo que acabo de escribir, como quiera se asustan, reaccionan mal, hasta se terminan amistades con los padres del compañero de juegos sexuales de su hijo, o incluso provocan grandes problemas familiares cuando el juego se dio entre primitos, y finalmente acuden muy angustiados a buscar ayuda????????


Desde mi punto de vista muchos de estos padres incluyendo también a los no tan enterados se angustian con la exploración sexual de sus hijos ya que ellos mismos tienen conflictos no resueltos con su propia sexualidad. Sus inhibiciones, culpas, vergüenzas o fantasías perversas reprimidas se sacuden y salta una alarma emergente que los insta a intentar por todos los medios a reprimir la sexualidad de los hijos.

Repito, no estoy diciendo que se les deba permitir o alentar las conductas sexuales entre niños, pero tampoco satanizarlo, en otras palabras, se les debe decir que a eso no juegan los niños, y darles alternativas de entretenimiento. Lo que si se debe considerar es que en ocasiones van a recurrir inevitablemente a la masturbación, como algo natural y sano y en ese caso, decirle al niño que es parte de su privacidad como ir al baño, o cambiarse de ropa, y que no se hace en público.

La aparente contradicción es que se promueva la represión sexual y al mismo tiempo la auto-exploración sana y natural. Sin embargo, los adultos con una sexualidad sana (adulta) no están en orgías ni tienen sexo en la calle.

¿Quién sabe el punto medio?


Algunas tendencias seudo-vanguardistas proponen que los niños vean a los padres desnudos y hasta teniendo relaciones sexuales y desde el punto de vista psicoanalítico eso está TOTALMENTE CONTRAINDICADO. Aunque los niños sean seres sexuales, su sexualidad está inmadura física y psicológicamente. De tal forma que NO le damos carne de puerco a un bebe de 3 meses porque su sistema digestivo no puede digerirlo, así tampoco se le debe dar a los niños estimulación sexual ya que al no poder procesarla, les va a provocar angustia que si sobre pasa sus barreras defensivas se pueden gestar psicopatologías importantes.


Lo que sí pueden y deben ir procesando los niños desde edades muy tempranas es la parte teórica, es decir, hablarles de sexualidad con palabras adecuadas a su nivel de desarrollo, incluyendo fotografías de la anatomía humana (no pornografía).
Hablarles de sexualidad no es estimularlos sexualmente, ni tampoco adelantarnos a su desarrollo. En otras palabras, la parte teórica ayuda y la estimulación conductual pervierte.


Para evitar estimular sexualmente a los hijos e impedir así ciertas enfermedades mentales, se recomienda:
1. no dormirse con ellos en la misma cama.
2. No desnudarse frente a ellos.
3. No usar ropa transparente o seductora.
4. No bañarse con ellos.
5. No exponerse a ser vistos haciendo el amor.
6. No besarlos en la boca y menos de lengua.


Si sigue con dudas o angustia no dude en buscar ayuda profesional, que la sexualidad siempre va a estar presente actuada, fantaseada o reprimida.